jueves, 10 de enero de 2008


JOSE MAIRLOT : EL RECUERDO DE UN CURA GRINGO.

Hablar de José Mairlot en Queilen, es recordar con nostalgia a un cura gringo que llegó desde Bélgica, antigua Europa, a esa localidad en 1968,época en que solo se podía acceder a este lugar chilote por mar .
Los pobladores mas antiguos dicen que desde el primer momento les llamó la atención la forma cariñosa de saludar , cuyas enredadas frases del un desconocido idioma para los queilinos , buscaba interpretar de la mejor forma un castellano que poco dominaba el sacerdote .

Cargando un gran equipaje ,cuyas mochilas traían una avanzada tecnología para la época , el padre José Mairlot , comenzó a familiarizarse con la gente de la comunidad , siendo una de las principales atracciones la exhibición de películas de grandes comediantes como Chaplin y dibujos animados ,desconocidos por esos años en la comunidad debido a que la televisión recién estaba llegando ,y cuyo acceso era el privilegio solamente de familias mas acomodadas.

No le fue difícil la integración a la comunidad ,ello porque en esos años la gente vivía muy de cerca la piedad popular a través de las fiestas religiosas .

Si embargo , su misión era llegar a los sectores rurales mas apartados de la comuna, desafío que iba mas allá de hablar un idioma extranjero. La falta de caminos; la gran cantidad ríos y brazos de mar; la dificultad de llegar a las islas ,era una barrera que en esos años podían desanimar al mas osado aventurero.

Dispuesto a cumplir con el mandato de evangelización , comienza buscar la formas para sortear los obstáculos y es así como para recorrer los campos logra tener un viejo , pero muy fiel caballo que lo lleva a paso lento a todo lugar . “El zapato” como el mismo lo bautizó , fue el testigo mudo que los miles de kilómetros que viajó para llegar a sectores tan alejados como Agoní , Paildad y Pureo . Junto a su compañero de viaje y cargando cientos de libros para oficiar las misas , el padre José muchas veces se encontró con la oscuridad de la noche ,llegando de madrugada a su casa ubicada en el área urbana . Una humilde taza de café y un moreno pan chilote que la gente le regalaba para su viaje , era su desayuno . Junto a su “zapato” también sufrió innumerables tempestades del crudo invierno chilote , donde la lluvia sin piedad le golpeaba la cara y el viento les helaba hasta los huesos . En muchas ocasiones y cuando ya estaba a punto de congelar su cuerpo producto del frío , el padre José buscaba alguna casa donde alguna familia pudiera recibirlo .
Muchos vecinos recuerdan que de madrugada en medio de fuertes tempestades , una débil voz pronuncia en medio del viento la frase “ aloooo …soy el padre José …” .

No fueron pocas las familias que lo recibieron y casi todas recuerdan que cuando llegaba a una casa , se alumbraban con una vela o un mechero de parafina . Después de darle una agüita caliente, llegaba lo mas difícil : prepararle una cama al curita , para quien siempre éstas eran cortas para su gran estatura .La solución que el mismo daba era tirar el viejo colchón de lana al piso .

Con la apertura del camino , un viejo Geep le ayudó a llegar a sectores que tenían angostas huellas por donde se trasladaban pobladores con carretas . Si bien este vehículo estaba preparado para terrenos difíciles , no había sido pensado para recorrer los caminos de esa época en Queilen . Muchas veces se cayó de los viejos y débiles puentes . Mas de una vez se quedó apretado en un agosto callejón y como es de imaginar ,se pinchaba los neumáticos o quedaba sin bencina.

Algunos pobladores que en la época de los 70 eran adolescentes ,recuerdan que el padrecito los invitaba a misa y a la vez ayudaban a socorrer el vehículo cuando quedaba empantanado . En algunas ocasiones pedían bueyes para sacarlo de los difíciles caminos.

Pero las penurias por la que pasó el curita gringo , no solo estuvieron en tierra . Se recuerda que por mar sus primeros viajes los hizo solo con un pequeño bote y que en la forma como enfrentaba las tempestades mar , realmente estaba la mano de Dios , ello porque ni el mas osado marinero era capaz de atravesar tan embravecido mar. Fueron muchas las veces que perdió todo lo que llevaba en su embarcación ; libros , alimentos , ropa .
Sin embargo , el padre José nunca perdió el rumbo y cuando en una oportunidad perdió su motor en medio del mar , se quedó rezando y esperando que algún navegante lo encontrara.

El paso del tiempo del tiempo y los avances también llegaron a su humilde parroquia y fue así como una lancha con cabina pasó a ser su segundo hogar para recorrer las islas y lugares donde no podía llegar por tierra . Junto a Sergio Barrientos , conocido como “pachi” fueron muchos los años . en los que pasaron temporales o que durmieron en medio del mar cuando habrían problemas mecánicos .

ULTIMOS AÑOS EN QUEILEN

El padre José estuvo 30 años en Queilen , tiempo en el que no solo atendió capillas de la comuna , sino que se extendió a otras localidades como la lejana isla de Chaullín en Quellón y Pindaco en Chonchi .

Uno de los viajes mas difíciles era llegar a la isla Chaullín , localidad en la que solo se llegaba en verano , ya que en invierno , el mal tiempo hace imposible llegar al lugar . Cinco horas demoraba su lancha , tiempo que ocupaba el sacerdote para escribir cartas, Dormir , rezar y nutrirse de información en idioma francés .

Tenía como hábito trabajar hasta las cuatro de la madrugada y levantarse a las seis de la mañana . Pese a dormir muy poco , se levantaba con mas deseos de trabajar y lo primero que hacía era rezar y escuchar las noticias un pequeño receptor de radio que sintonizaba la desaparecida radio Chilena . El padre José no salía de su casa si antes llamar a Radio “Chiloé” de Castro para avisar sus misas.

Si bien la comunidad estaba acostumbrada a recibir al padre con dos y hasta tres horas de retrazo , mas acostumbraba estaba a escuchar “ una misa de tres mareas “,denominadas así porque eran muy largas y la gente las comparaba con la subida y bajada de mar .

Era parte de su rutina también el visitar el hospital , cantar con los niños , reunirse con sus catequistas y fiscales y rezar mucho por la gente que sufría .

Su casa , ubicada en 21 de mayo , se convirtió en un refugio para quiénes en invierno no podían trasladarse a las islas y no fueron pocos los que buscaban un café caliente y un pan en la casa del curita que nunca nadie les cerró las puertas ,especialmente porque conocía muy de cerca las dificultades que tenía cada poblador .
Dicen que en su época era como el alcalde de la comuna , ya que toda la gente acudía allí para realizar consultas , pedir ayuda y elaborar algún tipo de documento . El padre José eran quien aparte de la ayuda espiritual guiaba a los vecinos como hacer trámites , donde ir que hacer y en muchas ocasiones proporcionó ayuda ,especialmente a la gente del sector rural .

En sus últimos años como párroco de Queilen , su nombre quedó impreso en una calle de la población “Villa Queilen” . Fue nombrado Hijo Ilustre de la comuna , ocasión en la asistieron unas 800 personas que repletaron el gimnasio municipal . Recibió a través del gobierno de Chile la nacionalidad chilena y recientemente las nuevas generaciones de habitantes de Queilen , es decir los hijos de quienes el padre José bautizó cuando niños , han estado realizando homenajes , como es el caso de la Agrupación Folklórica Infantil “Tradiciones” ,quienes le elaboraron una canción que relata resumidamente quien fue este curita gringo que por 30 años estuvo en esa apartada comuna y que hoy la gente recuerda con mucho cariño.

martes, 23 de octubre de 2007

FELIZ SANTO Y CUMPLEAÑOS PADRE JOSE


LA AGRUPACION FOLKLORICA INFANTIL " TRADICIONES" DE QUEILEN , REALIZO UN SALUDO DE SANTO Y CUMPLEAÑOS AL PADRE JOSE JOSE MAIRLOT. LA ACTIVIDAD SE REALIZO EN ACHAO Y SE DESARROLLÓ EL 4 DE OCTUBRE DE 2007-.

jueves, 4 de octubre de 2007



Queilinos rinden homenaje a impulsores de obra caminera


Publicado por http://www.radiochiloe.cl/





Un merecido reconocimiento a anónimas personas e instituciones que contribuyeron a materializar hace más de cuarenta años el proyecto de apertura del camino entre Queilen y Chonchi rindieron el sábado último dirigentes vecinales de la localidad de Agoní Alto.
El homenaje nace de una gestión canalizada entre la Agrupación Cultural y Folklórica “Tradiciones”, y las Juntas de Vecinos de Agonó Alto y de la población Cruz Roja de Queilen Urbano.
La actividad realizada en la sede comunitaria de Agoní congregó a numerosos vecinos, autoridades e invitados especiales para ser testigos del tributo que la comunidad queilina entregó a muchos vecinos que con esfuerzo y dedicación iniciaron las obras de habilitación de una vía caminera que comunique por tierra los centros urbanos de Queilen y Chonchi.
UN GRAN APORTE
En la oportunidad se hicieron presentes con su saludo representantes de las organizaciones sociales quienes valoraron el aporte que realizaron hace más de cuarenta años pobladores que organizadamente decidieron superar las condiciones geográficas de aislamiento y establecer una conexión a través de una vía caminera. El dirigente queilino, Manuel Gueichatureo recalcó que la acción buscaba en definitiva colocar en el sitial que corresponde a aquellas personas e instituciones que hicieron posible la materialización de la ruta interurbana: “Se traba de eso, quienes dejaron su huella como decía yo endenante en el camino y que nadie se había acordado de eso y un avance importante a través de esos medios la gente que trabajó, luchó con lluvia, con temporales a esa gente había de alguna manera darle su propio homenaje”, dijo.
JUSTO HOMENAJE
Un total de seis personas representativas de la comunidad organizada y de instituciones ligadas al mundo de las comunicaciones recibieron un galvano de parte de las juntas de vecinos de Agoní Alto y Queilen como una forma de testimoniar su aporte al desarrollo de la comuna. Bernardita Melipillán de 80 años de edad lideró hace más de cuatro décadas las cuadrillas de trabajo que superando las fuerzas de la naturaleza hicieron realidad el sueño del camino. La octogenaria pobladora se mostró agradecida por haber sido considerada mediante este homenaje: “Muy bien, a esta edad muy bien porque ya a uno a esta edad casi no la toman en cuenta, entonces ahora con este homenaje ya saben que fui yo la que luché en el camino” afirmó
Hay que precisar que junto a Bernardita Melipillán fueron reconocidos de similar forma el sacerdote belga, José Mairlot, a través del vicario parroquial, Arturo Mancilla, el técnico paramédico, Benito Haro, la comunicadora social, Sara Curumilla y las emisoras castreñas, Chiloé AM y Martín Ruiz de Gamboa a través de su representante legal Amelia Velásquez.


Autor: Departamento de Prensa

sábado, 22 de septiembre de 2007

NUESTRO CORREO

AQUI ESTA NUESTRO CORREO : TRADICIONESQUEILEN@GMAIL.COM

martes, 4 de septiembre de 2007


AGRUPACION INFANTIL "TRADICIONES" RECIBIO SUS CHAQUETAS DONADAS POR LA MUNICIPALIDAD DE QUEILEN. EL REGALO LO ENTREGO EL ALCALDE , CARLOS GÓMEZ Y ESTUVIERON PRESENTE SUS PADRINOS ; NELSON MARQUEZ Y ARTEMIO VARGAS , MAS LA MADRINA CAMILA MARQUEZ Y EL PRESIDENTE DE LA JUNTA DE VECINOS , MANUEL GUEICHATUREO.
EL GRUPO SE PREPARA PARA EL HOMENAJE A LOS QUE TRABAJARON EN LA APERTURA DEL CAMINO QUEILEN - CHONCHI , ENTRE LOS AÑOS 1960 Y 1070 ACTIVIDAD QUE TENDRA LUGAR EN AGONI ALTO EL 29 DE SEPTIEMBRE .
ADEMAS SE HOMENAJEARA A LA FAMILIA VELASQUEZ CARRASCO , FUNDADORES DEL COMPLEJO RADIAL " CHILOE" AM Y " MARTIN RUIZ " FM
Y A LA PERIODISTA DEL DIARIO " LA ESTRELLA " , SARA CURUMILLA.

domingo, 29 de julio de 2007


Felicitaciones .... lo hicieron muy bien el domingo 22 en la Misa de Acción de Gracias por sus cinco primeros meses de trabajo.


Y ahora ....a cantarrrrrr.-



EN SEPTIEMBRE SE REALIZARÁ EN AGONI ALTO EL HOMENAJE A LOS 40 AÑOS DE APERTURA CAMINO QUEILEN - CHONCHI.


LA ACTIVIDAD LA ENCABEZA LA AGRUPACION FOLKLORICA INFANTIL "TRADICIONES" DE QUEILEN , EN CONJUNTO CON LA JUNTA DE VECINOS DEL SECTOR Y " CRUZ ROJA" DE QUEILEN URBANO.